El mercado no se equivoca porque falte inteligencia.
Se equivoca cuando sobra consenso.
En 1906, 787 personas intentaron adivinar el peso de un buey en una feria inglesa. La media de sus respuestas fue 1.197 libras. El peso real: 1.197 libras.
Michael Mauboussin y Dan Callahan recuperan esta historia en un estudio publicado en agosto de 2026 para explicar una idea incómoda para cualquier gestor activo: la multitud suele ser sabia.
Los mercados agregan miles de opiniones distintas, con incentivos reales, y por eso los precios suelen incorporar más información de la que cualquier persona puede procesar sola.
Pero esa sabiduría tiene una condición frágil: la diversidad.
Cuando los inversores dejan de pensar de forma independiente, cuando todos miran el mismo dato, repiten la misma narrativa y extrapolan el mismo futuro, el mercado deja de corregir errores y empieza a amplificarlos.
Ahí nacen las burbujas.
Y también los pánicos.
La oportunidad del inversor no está en asumir que el mercado siempre se equivoca. Tampoco en aceptar que siempre tiene razón. Está en distinguir cuándo el precio refleja información y cuándo refleja una historia demasiado compartida.
En Marango intentamos hacer precisamente eso: no perseguir el próximo movimiento del mercado, sino poseer negocios capaces de atravesar distintos estados del mercado —euforia, miedo y todo lo que hay entre medias—.
Menos predicción.
Más paciencia.
Más negocio.
Fuente: Michael J. Mauboussin y Dan Callahan, «The Wisdom of Crowds in Markets: Crowd Behavior in Prediction, Betting, and Stock Markets», Counterpoint Global Insights, Morgan Stanley Investment Management, 5 de agosto de 2026.